Leioako udala

Ciudad del Aprendizaje

Ciudad del Aprendizaje

Tengo la suerte de recibir bastantes propuestas de participación en los últimos años, que no siempre puedo atender, pero, sin que parezca un tópico, esta invitación para la celebración de la Kale Ekintza de Herrigune con el tema de fondo “Ciudad del Aprendizaje” me resulta de un gran calado social y en un momento de absoluta necesidad de crear lazos de ayuda entre los más cercanos con iniciativas que fomenten la relación y el concepto de caminar juntos.

Hay una idea, entre las muchas interesantes que la propuesta encierra, que es: la ciudad de la participación: “Cómo sería nuestra relación en el barrio, en el entorno más próximo, sino existiera la escuela que actualmente conocemos ”. Esta escuela en la que todo está predeterminado durante década y media que dura la vida escolar, durante esa la parte más creativa e imaginativa de los niños y niñas del barrio. Años que suponen miles de horas entre cuatro paredes, en muchos casos muy poco atrayentes, donde tampoco puedes ser muy inquieto, ni muy inconformista y mucho menos muy iconoclasta porque ello le puede suponer un toque de atención a los padres. Es comprensible que así sea, ya que en esa aula una persona debe dar la materia definida para veinticuatro alumno/as que son todo/as diferentes y cada día que pasa diferente del día anterior. Esta es la realidad; a lo más valioso del universo y en sus años más soñadores les vamos cortando las alas desde que nacen porque no se crean los espacios y las condiciones como para que cada cual ejerza sus diferentes y novedosos vuelos. También es reseñable que en el modelo educativo las personas mayores con las que conviven son muy pocas, los profesores y tutores, y por tanto las referencias son muy pocas. No creo para nada en este modelo de enseñanza. Cierto es que hay ejemplos muy interesantes donde los alumnos son realmente los actores.

Por otro lado la vida tan movida que llevamos, debido al consumo como cultura moderna y la gran autonomía que los fabricantes de automóviles , que tanto nos quieren, nos aportan, hace que la vida en el entorno, en el barrio, no sea una de las preferencias de sus habitantes.

Para muchos de estos niños y niñas esto puede ser normal, por lo que no sentirán que algo les falta, que lo de las raíces es algo muy disperso, las costumbres son un poco de folclore, las personas del barrio unas más. Si, lo que les rodea se ha globalizado y se están perdiendo las vivencias, las travesuras, las caras y roces con los más mayores que suelen quedar grabadas a fuego. Si, recordar lo que otras cuadrillas mayores hacían y que algún día también a nosotros nos tocara experimentar.

Bueno hemos preferido, nos lo han vendido bien, que todo este reglado y que todo/as estemos muy ocupados con nuestros temas personales, se llaman hobbies, y familiares que bastante es con este ritmo de vida, y que otros, los políticos, la banca, las multinacionales, nos ordenen los pasos a dar e incluso lo que tenemos que pensar.

Pues bien, lo que se veía venir ya ha llegado y ahora no nos queda más remedio, pensando en el próximo futuro, que entendernos entre los más próximos: familiares, amigos, vecinos,…

Sin embargo hay que verlo como una tremenda oportunidad de crecer en todas los sentidos, de poder recuperar los valores olvidados: la solidaridad, la cooperación, la amistad, la paciencia, la sencillez, la coherencia, el respeto a la naturaleza,…, y las costumbres, culturas y experiencias que las personas del entorno, del barrio, acumulan.

Me gusta la manera de expresar el concepto de tribu. Cuando todo se comparte, cuando se escucha: Antes era a los ancianos, a los que más vivencias, experiencias ha n compartido y por tanto poseían, es decir a los sabios del lugar. El conocimiento fundamentalmente proviene de las experiencias que uno ha tenido siempre que hayan sido vividas con ilusión, con pasión como parte positiva del caminar humano. Solo lo que hacemos con agrado nos deja sensaciones, posos que pueden ser trasmitidos con cariño a los que nos escuchan, de lo contrario serán piedras incomodas que se llevan en la mochila y se lanzan como dardos dolorosos.

La educación es una trilogía entre Familia, Escuela y Comunidad, esto crea lo que conocemos como Sociedad.

Solo me queda felicitaros y animaros a no cejar en el intento, que de ser fácil nada aportará, que está muy bien enfocado y que tiene un gran calado social.

ZORIONAK!!!

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KOLDO SARATXAGA
Soñador permanente,
miembro de NER y de K2KEmocionando

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